Nombrado en honor a la Emperatriz Carlota, este cenote semiabierto te cautivará con sus paredes de piedra y vegetación colgante. Sus aguas tranquilas y transparentes son el escenario perfecto para una inmersión llena de paz y frescura natural.
Claridad que purifica el alma
Un santuario de luz y frescura
La claridad de su espejo de agua permite observar cada detalle del fondo, ofreciendo una experiencia de nado segura y relajante. Es una parada obligatoria para admirar cómo la luz del sol juega con el turquesa del agua.